Y aquí, con una loca histérica …
- Agápē
- 28 may 2020
- 2 Min. de lectura
Existen días que no quieres saber del mundo, que todo te hace daño, te despiertas y no te sientes tu. En los últimos días he intentado hacerme mas consiente de la voz que existe en mi cabeza, esa que no se separa de ti, que cuando te bañas te esta diciendo todos los pendientes, cuando conoces a alguien, te esta diciendo que deberías de estar haciendo algo mas interesante. No saben lo exhaustivo que es convivir con esa voz; probablemente, si vives en automático, tu compañera de vida, pasa un poco desapercibida, pero es la que te dice, como juzgar, que hiciste mal, consejera, etc, etc…
¿Por qué hacerme consciente de esa voz?. No siempre es tan buena consejera, es una loca histérica que no para de hablar y a veces (casi siempre) juzga demasiado, tanto que quería callarla. Entre mas quería callarla, mas se hacia presente, en todo momento, así que, apliqué el “si no puedes con ellos, Uneteles” y en lugar de quererla callar, la empece a interrogar. “Este hombre es super aburrido, ¿Qué no lo notas?” A lo que respondí “¿Por qué?” “Esta situación me molesta demasiado “¿Por qué?”. Llevo tres semanas cuestionándome todo. ¿El resultado? Desgastante, riñas internas, pero al final del día he comenzado a pensar distinto en situaciones que antes pensaba que solo eran de color azul.
Si vas a tener de compañera de vida a una loca histérica, por lo menos hay que llegar a acuerdos, saber porque grita, que le molesta. No dejaremos que tome el volante del auto, pero de vez en cuando que ponga la música y que sea la que a ti te gusta.
Y aquí, con una loca histérica; pero “hey, las risas no faltaron”

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